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No cabe duda que uno de los principales problemas a resolver hoy en el mundo, está relacionado con la pobreza extrema.

En nuestro país, el desafío que convoca, tanto al sector gubernamental como a las ONG que trabajan específicamente en la problemática de contención de los sectores más humildes, radica en generar las condiciones de trabajo y de vivienda en los pueblos del interior profundo, para que los sectores juveniles y de familias jóvenes que allí habitan, no se vean obligados a emigrar hacia el conurbano de las grandes ciudades, con la esperanza de encontrar allí alguna solución a sus problemas y al de sus hijos.

A lo largo de los últimos años se han ido instrumentando diferentes políticas de contención, por un lado para ayudar a resolver el problema de aquellos que ya han emigrado hacia los conurbanos de las grandes ciudades y por otro lado para evitar que nuevos flujos poblacionales se desplacen hacia dichos suburbios.

Por lo tanto, estamos frente a un problema que necesita de dos soluciones distintas para resolverse.

Por un lado debemos resolver el problema de los futuros emigrantes de sus pueblos originarios y para ello es imprescindible crear las condiciones para que estas personas encuentren, en las zonas de influencia de sus pueblos, condiciones razonables de salud, vivienda, educación y trabajo.

Por otro lado debemos encontrar soluciones para aquellos que ya han emigrado y se encuentran habitando en asentamientos urbanos en condiciones de extrema precariedad no solo en su hábitat sino también en sus posibilidades laborales y de formación educativa para ellos y sus hijos.

Una política de contención exitosa, ya experimentada satisfactoriamente en otras partes del  mundo, se canaliza a través de la instrumentación de soluciones integrales, mediante la colaboración recíproca entre el Estado, las  universidades y el sector empresario.

Todos ellos actúan mancomunadamente, generando las condiciones de trabajo, de hábitat  y de desarrollo personal, que fomentan una solución integral al problema planteado.

Todo lo precedentemente expuesto, es lo que ha llevado a una universidad pública argentina + una fundación dedicada a combatir la pobreza, a crear la primera empresa social dedicada al hábitat en el país, denominada Grameen Hábitat.

Grameen Hábitat